martes, 1 de abril de 2008

Como dijo Carl Jung...

"Los adoradores de la consciencia suprema, son de hecho los esclavos del ambiente, se compran coches, casas y sexo, tienen que ser mirados porque ellos en realidad no ven nada. Los otros, los que ven, son desbordados por una existencia psíquica que difícilmente puede trasmitirse, y suelen sucumbir en eso que llamamos realidad."

Gracias señor Jung.

Demasiado esfuerzo por conseguir algo, algo que no vale, para mí no. Vuelvo a la intolerancia de actitudes ante la vida, lo siento, me causa estrés lidiar con los asuntos diarios, con ver quién es el más, el que más alto llega, el que más gana. Basta, por favor. Miraré desde la barrera, como hago siempre. No puedo más. Me retiro del que era mi único cometido en estas situaciones: pensar sobre ello. Demasiado triste y sinsentido como para dedicarle más minutos. Los vicios amos y señores de pobrecitos ellos, la ambición ignorante, muy ignorante; la ceguera absoluta.

Dedicaré esfuerzo al estudio y a observar. La felicidad no la necesito. Y eso es bueno.

Mis disculpas, todavía tengo que aprender. Hoy lo veo todo claro, anda que no me queda...Eso sí, de mí no me muevo.

sábado, 22 de marzo de 2008

Delhi is not far...





Con lágrimas en los ojos desde mi casa de Beijing recuerdo todas las cosas vividas en una semana. Tanto y tan bien, tan increíblemente bien. Gracias María por estar como has estado. Los días en "el Rishikesh" no los olvidaré nunca, experiencias místicas, spiritual seekers, los Beatles y su Ashram, el very mistake, nosotros tres, buscadores de la risa y de la vida. Baño en el Gran Ganga, purificador de momento, aún no he enfermado, ni lo haré, Ayurveda ayuda, la felicidad también.

Holi, happy Holi, vorágine y catarsis India, alucinaciones de tres horas y risas de media. Tu casa, sí sí, tus clases magistrales de Yoga en Doli gardens, a la luz de la luna, mientras un Afgano nos rendía sus respetos. Tus amigos, Old delhi, y la paz de tu hogar, duchas a cubos y lagartos de compañía. Desayuno a tres en la terraza, té y galletas.

Ahora estaréis dando paseo por Nehru, de despedida, como hice yo ayer con Darío, o a lo mejor en la librería comprando libros de Ruskin Bond. No temáis a las de Chandigar ni a los perros rabiosos de las calles. Sólo al mono de Ramdash, que ése ya sabemos que era peligroso.

Os echo de menos, necesito ver de nuevo los colores de allí. Pekín también tiene color, pero mi cabeza se encuentra a medio camino entre el Indostán y el Burj emiratí.


lunes, 10 de marzo de 2008

La cantante calva

No puede ser, y lo que no puede ser no debería ser. Ahora que llega la primavera y el aire de Pekín se llena de arena en suspensión, con lo que apetece más que nunca ir al parque, pasear y respirar aire puro, no es justo que una tenga que estar en la Oficina pringando como si estuviera trabajando en la NASA o en el mismísimo Berger. Qué recuerdos, que revivals me he pegado este fin de semana cuando iba camino de la ofi. Que no sea la norma, que sea excepción. Amén.
Sin embargo sonrío, son muchas las cosas diferentes, las circunstancias, el lugar o mi propio humor. Así, veamos:

- Estoy en Beijing, y aunque eso dé igual porque trabajar los fines de semana sigue siendo igual de asco allá donde se encuentre uno, algo tiene de distinto. Aquí los niños van al cole los sábados.

- Mi bicimoto siempre es motivo de alegría, ir a la ofi en tan majo vehículo me pone contenta.

- Los chinos son la risa.

- Llega la primavera pequinesa, sol entre smog. Vienen las buenas noticias, en breve cerrarán las fábricas para que la ciudad esté limpita para los JJOO. Unos al paro a esperar a que pase el chaparrón y otros trabajando a destajo para que muchos edificios nuevos estén a punto.

- He comprado un geranio y unas margaritas para mi casa.

- Ya no queda nada para ir a la India, ir a la fiesta del Holi, ver a mi hermana y la obra de teatro que está preparando, verla y hablar, ver a Darío y ver. Ver.

- Tengo una palmera en mi mesa de la oficina, y eso señores, siempre dio mucha vida.

- Desde mi ventana se ve la entrada al Blue Zoo, un lugar al que estoy segura nunca iré pero siempre hace ilusión saber que se tiene un tiburón cerca (si supiera que hay una beluga mi felicidad ya sería infinita).

- He decidido que no me agobiaré, que ya tengo demasiadas canas.

- Es primavera.

- Y es.

Dentro de dos semanas van a representar la ópera de Turandot en el teatro nuevo de Pekín, llamado "el huevo" por tener esa misma forma.

Pues eso, viva Madrid. Seguro que ya huele a verano.

martes, 26 de febrero de 2008

Jennifer y Alvarito


- Está hecho, nos vamos.
- ¿Quiénes? ¿Tú y cuántos más?
- No lo sé, yo me voy. Adiós, me voy. Siete meses son muchos sin ver a una hermana, a la mía. Aunque sea fácil estar sin ella.
- Si por estar se puede estar.
- De hecho yo estoy porque haya de todo.
- ¿Os parecéis?
- Nada. Es siempre su respuesta y la mía. Y creo que ahora sabemos que no es verdad. Cada vez menos las diferencias, cada vez más grandes las distancias.
- Pues vaya pena entonces.
- No, no lo es. Es lo bonito, vamos viviendo, andamos, miramos y pensamos. Eso lo hacemos muy parecido. También nos gusta bailar delante del espejo. Y criticar a los avestruces.
Visiting Faculty que es, no sé lo que será mañana. Yo hoy soy. Y mañana también. Tengo ganas de leer sus cuentos. Nunca los he entendido.


domingo, 17 de febrero de 2008

¿Es la granja de Playmobil?


Ah, sí, sí, sí, aquí es.
El tiempo sigue pasando raudo y veloz. Esta semana ha sido terrible, el llanto a flor de piel en muchos momentos, quizá la resaca del viaje, tanta magia, un mundo tan distinto, o quizá porque ya tocaba.
El fin de semana, por el contrario, han sido sonrisas, flores y risas. Sábado y domingo más “blue sky days” que nunca. En febrero busca la sombra el perro. Eso dice Aurelia, gran sabia de Monte Esquinza, y aquí se nota. El sol empieza a calentar y el famoso temporal es inexistente en Pekín. Mei you le. Los petardos y fuegos artificiales por el nuevo año ratero también empiezan a disminuir en frecuencia e intensidad.
Mi moto está siendo objetivo de vándalos. Primero un retrovisor, luego el otro, luego un pedal y por fin la rueda trasera. Muy cómica mi imagen llegando a la oficina con la bicimoto cayéndose a cachos, literalmente. El sábado fui a un chino ferretero callejero a ver si podía hacer algo por la pobre motobici. Lo ha hecho, tras mucho rebuznar en mandarín, la ha arreglado.

Y un paseo por el hutong con Darío, porque ha venido. Gracias. Ahora mismo estará en un avión camino de Mordor...

lunes, 11 de febrero de 2008

巍丽丽,宝丽,爱丽, tres chicas aguerridas


Ésta es la breve historia de un viaje poco convencional. Año nuevo chino, martes día 5 de febrero después del trabajo. Ahí comienza el viaje. Eso es, "el viaje". Beijing - Kunming - Jianshui -Tuanshan - Yuanyang - Xinjie - Qingkou - Yuangyang - Jianshui - Jinghong - Kunming - Beijing. Esto es, tres aviones, más de 24 horas en autobuses varios y mucho sur de Yunnan. Total: cinco días, todo es posible. No se puede contar más porque no hay palabras.


viernes, 1 de febrero de 2008

Mortadela, lentejas y berberechos



Pues sí, tengo hambre. Tan tarde que es, pronto ahora. Vuelta de Haerbin, sobrevivir al hielo, a los tigres manchús y la matanza del cordero, la división 731 y Zhong Yang Da Jie. Gran ciudad, china como la que menos, rusa como la que más. Los juegos de invierno el año que viene, el año de la rata éste.




Hace mucho frío, los chinos viajan para reencontrarse con sus familias, hacen lo que pueden. Los mineros de Datong lo tienen difícil, quizá sean Datong ren y no tengan porqué moverse a ningún sitio, pero la gran mayoría vuelve a sus pueblos de origen. La pena, el frío se lo impide, se concentran en las estaciones de tren esperando poder ir a casa para comer jiaozis con la familia, entregarse sobres rojos y barrer todo lo malo, sacarlo por la puerta de atrás y esperar un año de suerte y prosperidad. Majicos los chinos, peores nosotros












Desde Beijing, una europea, de repente.