lunes, 29 de septiembre de 2008

De las moscas del mercado


Ellos te castigan por todas tus virtudes. Sólo te perdonan de verdad - tus fallos. Como tú eres suave y de sentir justo, dices: "No tienen ellos la culpa de su mezquina existencia. Mas su estrecha alma piensa: "Culpable es toda gran existencia". (...) Huye, amigo mío, a tu soledad y allí donde sopla un viento áspero, fuerte. No es tu destino el ser espantamoscas.

Así habló Zaratustra.

Y me marcho a Japón, hoy no, mañana, hoy a Shengyang, ya cerca de Corea del Norte, allí donde estuve ayer negociando con los negociantes, de nuevo protagonista de una Ópera que nunca me aprenderé, sin embargo, ya estoy tranquila, estoy, aprendo, escucho, disiento.

Nos vemos el lunes hormiguitas.

lunes, 15 de septiembre de 2008

Vivo

Muchas cosas en el último mes, muchos viajes, mucho ajetreo en la oficina, ya llega el otoño, aire respirable por las noches.

Mongolia Interior, Hong Kong, Xiamen, Guilin y Yangshuo, así han sido mis últimas tres semanas, viendo la estepa verde y las yurtas mongolas, viajando a Hong Kong para encontrarme con mi señor y con los barrios atestados de gente, rascacielos y tranvías; viaje a Xiamen, allá en frente de Taiwan, para trabajar y luego también disfrutar. Por último, Yangshuo, navegar por el río Li y montar en globo, justo coincidiendo con las fechas del festival de medio otoño en China, luna llena y magia en todas partes. Allí estábamos las tres, en la cumbre de la Moon Hill, observando un paisaje único.
Intento recuperarme de tanto agotamiento y asimilar tantas sensaciones y emociones. Casi treinta kilómetros en bicicleta por la China profunda junto a unas compañeras de viaje insuperables. Gracias.

domingo, 17 de agosto de 2008

Un verano sin

Mi vida durante los JJOO se limita a estreses absurdos por conseguir entradas que realmente no quiero y paseos por la ciudad por los rincones no olímpicos. Ayer conseguí escaparme de los americanos ansiados y pasear por un Pekín totalmente desconocido para mí. De nuevo la sensación de no controlar nada, de estar en un lugar hostil, sentir las miradas sobre mí, a veces amables, otras curiosas.
Más allá del barrio musulmán y su mezquita, se encuentra uno de los templos budistas más antiguos de Pekín. La estructura, como todos los templos chinos, parece un poco el origen del famoso templo de los lamas: las torres de la campana y del tambor, una a cada lado de la entrada, un primer altar y un primer buda, en los extremos los pasillos con otras salas de oración, siguiendo la línea recta central se suceden los templos con estatuas y sutras (por cierto, de los más antiguos de China), para terminar en un edificio de mayor tamaño, con un buda tumbado tallado en madera. Flores de loto y árboles. Y nadie más. Y nada más.

martes, 12 de agosto de 2008

Llantos y risas

Cándido, el monje Tang, Ulises, Don Quijote, Marco, Gulliver...todos tuvieron viajes mucho más complicados. Miremos hacia delante. Tenemos suerte.

martes, 5 de agosto de 2008

Creciendo, difícil

Me gustan los correos spams que me llegan últimamente a la ofi. El último de ellos:
"A man of good will with a little effort and belief in his own powers can enjoy a deep, tranquil, rich life -- provided he go his own way. He need not and should not think of making a good living, but rather of creating a good life for himself. To live one's own life is still the best way of life, always was, and always will be." Henry Miller
En estas cosas ando mientras veo que el cielo de la ciudad clarea por momentos. Será porque mañana llega ya la realeza española a disfrutar de los Juegos Olímpicos. Yo prefiero recordar mi fin de semana en Xian, uno de los fines de semana que mejor he pasado en China, por la ciudad, por la compañía, por montar en bici tandem, mil detalles maravillosos, el barrio musulmán, los grillos cantores, su gente, la nuez moscada, el aire de pueblo. Indagaciones sobre el archaeopterix y el australopithecus boisei, ideas todas estas que salieron a colación durante nuestra visita a la tumba del emperador Qin Shi Huang (unificador de China y muchas cosas más), obra colosal la de su tumba y ejército protector (terracota men, conocidos por todos), y menos mal que eran de terracota, que de ser por el emperador habrían sido soldados vivientes enterrados con él para que no pasara miedo durante su viaje al más allá. Tanta crueldad derivó en la furia de los granjeros que decidieron quemar el palacio una vez terminado el mausoleo. Porque eso sí, al ejército lo libró de la muerte, pero a todos los obreros que durante más de treinta años trabajaron en la construcción del mausoleo los condenó a muerte para que nadie supiera el secreto. Un poco como lo que se hizo en India, allá por Agra, un tal Shajehan con su obra, el Taj Mahal, cortemos las manos a los obreros constructores, para que nunca puedan replicar una obra como ésta. Un gesto bastante cruel por parte de alguien que edificó tan magna obra para su mujer amada y muerta.




No tengo palabras. Qué gente tan mala. Pero ... y lo que nos gusta visitar las grandes obras fruto de la explotación y tiranía de los gobernantes ¿qué? No comentaré más. Allá cada uno que se lo piense.
Pues eso, yo me quedo con el terracota General, el único que tiene la cara sonriente y la tripa gorda.

Me voy a casa, ayer me picó un mosquito gigante en el distrito del arte, y tengo la rodilla que arde mamá.

martes, 29 de julio de 2008

De masas y masillas

Ayer estuve en una clase para aprender a hacer los noodles de la longevidad y los jiaozis típicos chinos, rellenos de cerdo con jengibre y de setas con huevo. Todo ello aderezado con aceite de sésamo y cacahuete, no sin antes haber condimentado bien con polvos de caldo de pollo concentrado y otro tanto de sal. Los chinos son así, violentos con la comida. Y yo también soy así, perezosa y vaga en lo que a asuntos culinarios se refierte. Soy de la filosofía materna, cocina fácil y sencilla, que no por ello peor o menos sabrosa.

Tres horas que me pase dándole a la masa. Me acordé del rey del Tallarín, allá en los Madriles, detrás del Edificio España y cerca de la Taberna Mozárabe. Creo que en frente está el Rey del Pollo Frito. Ay los sitios de Madrid. Un poco más hacia delante se llegaría hasta Noviciado y luego subiendo por la calle Pez y luego a la izquierda al sitio de croquetas más rico del mundo. Jo...La calle del Pez, esa que debe su nombre a la casa del Pez. Creo que ahora la han reformado pero todavía se puede ver un pez chiquitito en la fachada.


domingo, 27 de julio de 2008

Historias para no dormir

Ahora solita tras la llorera por la despedida de mis amis, qué bonito que vengan de visita los amigos de siempre, no notar que han pasado casi ocho meses sin volver a casa, que todo es como siempre, que los bailes con abanicos se disfrutan igual y las risas salen solas, qué bien, qué felicidad. Vuelta a la realidad hoy, no es tan dura, no pasa nada, un paso hacia delante y luego otro. Ya está, respira hondo.

Durante estos meses he aprendido a liquidar de forma paulatina mi bola de domingo, basta ya, nunca más. Ahora vienen otras bolas, presentes durante toda la semana, qué hacer el año que viene, cómo, cuándo y porqué. Bueno, tranquilidad, el genio viene en breve, es todo lo que necesito, aquí le espero, lo demás, importa lo que importa. Mientras, he decidido perderme entre historias de alquimia, antropología e historia china. Algún hanzi que otro también aprendo. Buf, cada vez más cuesta arriba, como el pobre Sísifo, este esfuerzo para nada.

Pekín, Pekín, Pekín, a veces me lo tengo que repetir varias veces para ser consciente de dónde estoy. Ah! Sí, sí, es verdad, en Pekín: con sus Juegos Olímpicos y su lema "One world, one dream" "周一个世界, 周一个梦想", y qué sueño común será el que tenemos...Dudo de los sueños de algunos, mejor quedémonos como estamos, cada uno en su realidad, que el lado oscuro y mezquino está mejor donde está, y yo no quiero saber nada de ambiciones y bajezas. Como reza el I-Ching, seamos mejor número nueve en el quinto lugar, cuando el dragón vuela alto sin haber caído aún en excesos. Así quería ser siempre el emperador, sin llegar al nueve seis, cuando el dragón es arrogante y vuelve a lo más bajo, si llegamos a la cima más alta lo siguiente que toca es la caída. Obviedades estas en las que hay que pensar.